¿La delincuencia organizada? pues creo que sí, bastante organizada; más aún que los propios cuerpos de policía del país y de la Ciudad de México porque si no fuera así, ¿cómo explicarnos entonces los altísimos índices de secuestros, asaltos, extorsiones e impunidad?
-"No sabemos con quién te metiste o a quién le debes, pero nos dijeron que te diéramos en la madre. Sabemos que vives en Narvarte, tenemos 3 semanas siguiéndote, pero voy a ser considerado contigo, traigo gente trabajando conmigo y estaríamos hablando de 10 mil pesos. Piensa que te saldría más caro pagar la cajita para alguno de tus hijos, o de tu mamá".
Así de rápido, así de cortante, así de explícito, así de terrorífico.
Esa fue la llamada que recibí; de hecho el delincuente llevaba ya unos días buscándome, pues hablaba, se identificaba como "un amigo" o el "ingeniero Martínez" y si yo no me encontraba cortaba la llamada, hasta que dio conmigo.
¿Qué hacer ante tal situación?
Fueron mis familiares, pagaron lo exigido en un HSBC, a los 20 minutos volvió a hablar el infeliz y le di los datos del depósito... Corté la comun icación con un "Gracias".
¿Gracias?
Sí, la vida volvía a la normalidad y mis hijos estaban conmigo, en la "seguridad" que da el hogar. Sabían todos mis datos; tenían toda la información.
Miles, cientos de miles de historias como esta, sin duda. Algunas con consecuencias peores, con pérdida de los seres más queridos, con tarifas mucho más expensivas, ¿de qué vale el dinero en esos momentos?
Malditos..... mueran todos los extorsionadores telefónicos.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
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