Viernes, día difícil por necesidad; hora "pico"; estación Balderas del Metro... la antesala, pues, del mismísimo infierno.
Un desquiciado, loco e imbécil empieza a pintarrajear las paredes de un andén y una mujer, al ver esto, da aviso a uno de los elementos de la Policía Bancaria e Industrial que vigilan el lugar; el uniformado ubica al individuo, se le acerca y trata de disuadirlo, al tiempo de intentar someterlo. El loco, que ya traía en sus manos un revólver, se voltea y dispara contra el policía hiriéndolo de muerte. El convoy va llegando a la estación y la gente arremolinada para abordarlo, pero al escuchar los disparos y ver la actitud del loco, la muchedumbre comienza a dispersarse. El loco enloquece más aún y dispara contra lo que se mueva; de un vagón baja un hombre valiente, muy valiente, pero también muy inconsciente, pues trata de enfrentarse al torbo asesino a mano limpia. El resultado, luego de dos de tres caídas el loco dispara hasta por cuarta ocasión y le mete tremendo fogonazo en la cabeza. Muere.
El loco corre, reabastece el arma, y continúa disparando a disestra y siniestra, hasta que en acción coordinada policías judiciales, SIEMPRE APOYADOS POR BANCARIOS E INDUSTRIALES, someten al loco y se lo llevan de ahí, antes de que la gente, entonces sí muy valiente y ya desarmado y sometido, acabe con él.
Joaquín, el otrora "teacher", desde luego se da vuelo anunciando el video completo del LOCO DEL METRO, declaraciones de Mancera y:
"LE VOY A PRESENTAR PASO A PASO PERO TODO, LE DIGO TODO, LO QUE PASÓ, LO QUE SUCEDIO EN EL METRO AQUÍ, SÍ AQUÍ AFUERA DE TELEVISA, A DOS PASOS DE MI ESCRITORIO, PERO RECUERDE QUE ES VIERNES, VIERNES DE MANGAS, VA USTED A VER QUÉ MANGAS DEL CHALECO......" Ay Jacobo, ya perdona a esta manada, por favor.
Un policía murió cumpliendo con su deber, víctima de su circunstancia y........ de muchas cosas más; no me sería ético mencionarlas, pero murió en su intento de ver su sueño cumplido.
Descasa en paz, PBI 42236 VÍCTOR MANUEL MIRANDA MARTÍNEZ.
PD. Buena ceremonia... ¡¡¡Buenas fotos!!!...Impecable cobertura mediática.
martes, 22 de septiembre de 2009
viernes, 18 de septiembre de 2009
RÉQUIEM POR UN MEDIO OFICIAL
Corría el mes de mayo de 2003, es decir, hace ya más de seis años, cuando el alto mando ordenó se preparara todo para sacar avante el proyecto que tuvo desde que llegó a la corporación: dar forma a un medio de comunicación interno. Tras deliberar en cuanto al nombre, características, tiraje, línea editorial, etcétera, vio la luz la nueva revista oficial, que no oficiosa.
Empresarios, servidores públicos, mandos, policías, diplomáticos y mucha, mucha gente desfiló por sus páginas aportando información que, a quienes integramos la corporación, realmente nos interesaba.
Hoy ya no existe más.
Pero, ¿sirve un medio de comunicación oficial... es útil? Desde luego, si no se pierden de vista los objetivos que se buscan con su publicación, y si ésta obedece a los reales intereses que, en materia informativa, tienen sus lectores; si en él escriben, si en él aparecen sus fotografías, si en él se ofrece un espacio para expresar sus ideas, si en él se publica material útil, con el rigor periodístico del que la mayoría de este tipo de medios carece.
Hoy, pues, decisiones de escritorio, de las burocráticas, de las más engorrosas por su tránsito por decenas de escritorios y enojosas por su sinrazón, tienen a la revista en el limbo, en la indecisión y en vías directas a su extinción.
Esta decisión, que nada tiene que ver con recursos para su más que justificada elaboración, no deberá tomarse como un esfuerzo en vano. Durante estos más de seis años ha quedado huella y en ella está escrita parte de la historia reciente de la policía de la ciudad.
Mientras tanto... hasta pronto; nos leemos más adelante.
martes, 8 de septiembre de 2009
LLUEVE
Llueve en el DF, y en todo el país, pero este territorio es el que me ocupa porque es aquí donde me tocó vivir.
No es de esa lluvia de las novelas, ni de la que moja a las parejas de enamorados en un parque, en las películas de corte romántico. No es, tampoco, la lluvia que te ensucia el auto cuando recien saliste del autolavado, o que te hace cerrar las ventanas de la casa. No hablo, pues, de la lluvia romántica.
No, esta lluvia es de las "mala onda", tormentas caen en el territorio capitalino y las imágenes, siempre fuera de la realidad, morbosas e inexactas que nos regala televisa nos dejan ver a los más jodidos, porque eso es ley, siempre padeciendo más que nadie.
Ves a las familias navegando en la cabecera de su cama, y sus poquísimas y precarias pertenencias nadando en aguas de innombrable procedencia. Ves a los niños chapoteando como en alberca de Marcelo Ebrard, ajenos ellos a su realidad y a su circunstancia.
Y a los padres de esos niños padeciendo, sufriendo, viviendo y navegando en esas corrientes de sueños rotos y aguas nauseabundas.
La obra más importante del sexenio, dice el Presidente; la ciudad no se inundó... se encharcó, dice Ebrard; en el estado de México el agua son canales por los que pasea su telenovelero idilio Peña Nieto.
No hay tos... la situación está en orden y los efectos por las infames lluvias están bajo control.
¿Y la gente....? la gente que se joda, como siempre.
No es de esa lluvia de las novelas, ni de la que moja a las parejas de enamorados en un parque, en las películas de corte romántico. No es, tampoco, la lluvia que te ensucia el auto cuando recien saliste del autolavado, o que te hace cerrar las ventanas de la casa. No hablo, pues, de la lluvia romántica.
No, esta lluvia es de las "mala onda", tormentas caen en el territorio capitalino y las imágenes, siempre fuera de la realidad, morbosas e inexactas que nos regala televisa nos dejan ver a los más jodidos, porque eso es ley, siempre padeciendo más que nadie.
Ves a las familias navegando en la cabecera de su cama, y sus poquísimas y precarias pertenencias nadando en aguas de innombrable procedencia. Ves a los niños chapoteando como en alberca de Marcelo Ebrard, ajenos ellos a su realidad y a su circunstancia.
Y a los padres de esos niños padeciendo, sufriendo, viviendo y navegando en esas corrientes de sueños rotos y aguas nauseabundas.
La obra más importante del sexenio, dice el Presidente; la ciudad no se inundó... se encharcó, dice Ebrard; en el estado de México el agua son canales por los que pasea su telenovelero idilio Peña Nieto.
No hay tos... la situación está en orden y los efectos por las infames lluvias están bajo control.
¿Y la gente....? la gente que se joda, como siempre.
jueves, 3 de septiembre de 2009
MAMÁ... ¡TENGO SED!
Al grito de "Mamá... ¡tengo sed!" llegábamos corriendo de la escuela atacábamos el refri en busca de algo fresco, muy fresco, para mitigar el calor de la escuela y el trayecto a casa.
Ya fuera agua de frutas, tal vez un refresco bien frío o simplemente un vaso con agua corriente (se podía tomar directamente de la llave); el caso es que nos refrescábamos, botábamos útiles y uniformes y entonces sí... ¡a comer!, y a disfrutar del resto de la tarde, salir en la bici, a jugar una "cascarita" o ver la tele; si acaso algo de tarea.
Hoy la Ciudad de México ha "tronado", y dice "¡tengo sed!"; el Distrito Federal tiene mucha, mucha sed, pero no hay fuente de agua que la pueda mitigar, nos la hemos acabado.
¿Cómo fue tan rápido?, ¿Qué hicimos mal? ¿Quién fue?... ni al caso, el asunto es que aquí ya no hay agua, y los seres humanos no podemos sobrevivir sin ella.
No es tiempo ya de campañas, de "concientización", ni siquiera de acciones radicales. No hay agua, y punto.
Ni Ebrard, ni Calderón, ni Luege ni nadie puede darle agua al Distrito Federal. No hay, y ya.
¿Irá siendo tiempo, ahora sí, de enfilar las baterías hacia otros derroteros?, muy probablemente que sí, y a donde lleguemos nos la vamos a volver a acabar, porque simplemente así somos los mexicanos; no aprendemos nunca, aunque tan dura sea la lección.
Mientras, la otrora Ciudad de los Palacios nos recuerda su lamento cotidiano con un "¡tengo sed!". Desértica zona lacustre muy pronto veremos surgir.
Ya fuera agua de frutas, tal vez un refresco bien frío o simplemente un vaso con agua corriente (se podía tomar directamente de la llave); el caso es que nos refrescábamos, botábamos útiles y uniformes y entonces sí... ¡a comer!, y a disfrutar del resto de la tarde, salir en la bici, a jugar una "cascarita" o ver la tele; si acaso algo de tarea.
Hoy la Ciudad de México ha "tronado", y dice "¡tengo sed!"; el Distrito Federal tiene mucha, mucha sed, pero no hay fuente de agua que la pueda mitigar, nos la hemos acabado.
¿Cómo fue tan rápido?, ¿Qué hicimos mal? ¿Quién fue?... ni al caso, el asunto es que aquí ya no hay agua, y los seres humanos no podemos sobrevivir sin ella.
No es tiempo ya de campañas, de "concientización", ni siquiera de acciones radicales. No hay agua, y punto.
Ni Ebrard, ni Calderón, ni Luege ni nadie puede darle agua al Distrito Federal. No hay, y ya.
¿Irá siendo tiempo, ahora sí, de enfilar las baterías hacia otros derroteros?, muy probablemente que sí, y a donde lleguemos nos la vamos a volver a acabar, porque simplemente así somos los mexicanos; no aprendemos nunca, aunque tan dura sea la lección.
Mientras, la otrora Ciudad de los Palacios nos recuerda su lamento cotidiano con un "¡tengo sed!". Desértica zona lacustre muy pronto veremos surgir.
UN BLOG SIN COMENTARIOS
Pero... ¿Por qué la falta de interés? He enviado este link a mis contactos, imagino que amigos algunos, y dos personas me comentaron que han visitado el blog pero nadie hasta ahora se ha tomado tres minutos de su valiosísimo tiempo para escribir nada. Qué, de plano ¿tan mal está?
Pues nada, que yo seguiré aquí escribiendo y escribiendo, aunque a nadie le importe mi día a día.
Algún texto importante llegará y entonces obtendré el comentario de alguien aunque, dicho sea de paso, no es el interés que me mueve al mantener este espacio el hecho de que escriban o no escriban; solamente hablo de interactuar con algunos de los millones de cibernautas en el mundo de las letras hispanas.
Les mando saludos a todos.
Pues nada, que yo seguiré aquí escribiendo y escribiendo, aunque a nadie le importe mi día a día.
Algún texto importante llegará y entonces obtendré el comentario de alguien aunque, dicho sea de paso, no es el interés que me mueve al mantener este espacio el hecho de que escriban o no escriban; solamente hablo de interactuar con algunos de los millones de cibernautas en el mundo de las letras hispanas.
Les mando saludos a todos.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
CONVIVIR CON LA DELINCUENCIA ORGANIZADA
¿La delincuencia organizada? pues creo que sí, bastante organizada; más aún que los propios cuerpos de policía del país y de la Ciudad de México porque si no fuera así, ¿cómo explicarnos entonces los altísimos índices de secuestros, asaltos, extorsiones e impunidad?
-"No sabemos con quién te metiste o a quién le debes, pero nos dijeron que te diéramos en la madre. Sabemos que vives en Narvarte, tenemos 3 semanas siguiéndote, pero voy a ser considerado contigo, traigo gente trabajando conmigo y estaríamos hablando de 10 mil pesos. Piensa que te saldría más caro pagar la cajita para alguno de tus hijos, o de tu mamá".
Así de rápido, así de cortante, así de explícito, así de terrorífico.
Esa fue la llamada que recibí; de hecho el delincuente llevaba ya unos días buscándome, pues hablaba, se identificaba como "un amigo" o el "ingeniero Martínez" y si yo no me encontraba cortaba la llamada, hasta que dio conmigo.
¿Qué hacer ante tal situación?
Fueron mis familiares, pagaron lo exigido en un HSBC, a los 20 minutos volvió a hablar el infeliz y le di los datos del depósito... Corté la comun icación con un "Gracias".
¿Gracias?
Sí, la vida volvía a la normalidad y mis hijos estaban conmigo, en la "seguridad" que da el hogar. Sabían todos mis datos; tenían toda la información.
Miles, cientos de miles de historias como esta, sin duda. Algunas con consecuencias peores, con pérdida de los seres más queridos, con tarifas mucho más expensivas, ¿de qué vale el dinero en esos momentos?
Malditos..... mueran todos los extorsionadores telefónicos.
-"No sabemos con quién te metiste o a quién le debes, pero nos dijeron que te diéramos en la madre. Sabemos que vives en Narvarte, tenemos 3 semanas siguiéndote, pero voy a ser considerado contigo, traigo gente trabajando conmigo y estaríamos hablando de 10 mil pesos. Piensa que te saldría más caro pagar la cajita para alguno de tus hijos, o de tu mamá".
Así de rápido, así de cortante, así de explícito, así de terrorífico.
Esa fue la llamada que recibí; de hecho el delincuente llevaba ya unos días buscándome, pues hablaba, se identificaba como "un amigo" o el "ingeniero Martínez" y si yo no me encontraba cortaba la llamada, hasta que dio conmigo.
¿Qué hacer ante tal situación?
Fueron mis familiares, pagaron lo exigido en un HSBC, a los 20 minutos volvió a hablar el infeliz y le di los datos del depósito... Corté la comun icación con un "Gracias".
¿Gracias?
Sí, la vida volvía a la normalidad y mis hijos estaban conmigo, en la "seguridad" que da el hogar. Sabían todos mis datos; tenían toda la información.
Miles, cientos de miles de historias como esta, sin duda. Algunas con consecuencias peores, con pérdida de los seres más queridos, con tarifas mucho más expensivas, ¿de qué vale el dinero en esos momentos?
Malditos..... mueran todos los extorsionadores telefónicos.
martes, 1 de septiembre de 2009
UN PERIODISTA DE LA "VIEJA GUARDIA"
Cuando Gustavo Mora empezó a desempeñarse como reportero, época de libreta y pluma como únicos instrumentos de trabajo además de una memoria de privilegio, no imaginó muchas cosas. Por ejemplo, las satisfacciones que esta actividad profesional le daría a fuerza de esfuerzo y muchos años de andar en la brega, en busca de las noticias. Tampoco imaginó que conocería lugares y personas que hoy resultan fundamentales al escribir y revisar la historia de México.
Pero tampoco imaginó Gustavo Mora, mucho menos en sus años de esplendor periodístico, que la enfermedad que acabó con la vida de su padre y de dos de sus hermanos lo postraría a él mismo en cama, y que sería la "buena madera" de los frutos que la vida le obsequió (siempre con sus excepciones), lo que le daría ese "segundo aire" a su vida, ya de retirada.
No imaginó jamás que la rebeldía de los hijos, siempre dueños de las decisiones propias y las de los demás, lo llevaría a una de sus más grandes penas al verlos tendidos en una banqueta, protagonistas ellos de un tremendo accidente con secuelas inevitables. No imaginó la falta de gratitud, pero también la ha conocido, y bastante bien.
Pero Mora no quiso claudicar ni terminar en la cama de un sanatorio, sino seguir viviendo e incluso, sin el apoyo de "amigos" y editores, y sus innombrables intereses comerciales y personales, continuar desarrollando proyectos editoriales y hacer la tarea que le apasiona, la que aprendió de don Fernando, la que llevaba impresa en la piel y que transmitió a generaciones que vendrán y aún seguirán con esta tradición.... ESCRIBIR.
Un periodista de los que ya no hay muchos, de los que la grabadora, el internet y la cámara digital se van llevando.
¡Salud y larga vida, padre, ejemplar periodista de la "vieja guardia"!
Pero tampoco imaginó Gustavo Mora, mucho menos en sus años de esplendor periodístico, que la enfermedad que acabó con la vida de su padre y de dos de sus hermanos lo postraría a él mismo en cama, y que sería la "buena madera" de los frutos que la vida le obsequió (siempre con sus excepciones), lo que le daría ese "segundo aire" a su vida, ya de retirada.
No imaginó jamás que la rebeldía de los hijos, siempre dueños de las decisiones propias y las de los demás, lo llevaría a una de sus más grandes penas al verlos tendidos en una banqueta, protagonistas ellos de un tremendo accidente con secuelas inevitables. No imaginó la falta de gratitud, pero también la ha conocido, y bastante bien.
Pero Mora no quiso claudicar ni terminar en la cama de un sanatorio, sino seguir viviendo e incluso, sin el apoyo de "amigos" y editores, y sus innombrables intereses comerciales y personales, continuar desarrollando proyectos editoriales y hacer la tarea que le apasiona, la que aprendió de don Fernando, la que llevaba impresa en la piel y que transmitió a generaciones que vendrán y aún seguirán con esta tradición.... ESCRIBIR.
Un periodista de los que ya no hay muchos, de los que la grabadora, el internet y la cámara digital se van llevando.
¡Salud y larga vida, padre, ejemplar periodista de la "vieja guardia"!
MUERA LA IGNORANCIA
En el sitio http://www.ortiznava.com/ van a encontrar la recopilación y elaboración de materiales de una persona inteligente e incansable lector (desde que lo recuerdo, hace ya muchos años). El ha dedicado una importante parte de su vida a la investigación de temas muy diversos y es, a sus setentaytantos, quizás ochenta, un señor que está al día en tecnologías de la información y fue uno de los iniciadores y pilar fundamental de la televisión mexicana. MUERA LA IGNORANCIA, se llama su espacio. Les recomiendo darse una vuelta; van a aprender mucho de un hombre de bien.
Uno de los más importantes comunicadores en el país es Eduardo Ruiz Healy. Buena parte de sus buenos resultados, aparte de su trayectoria en los medios de comunicación, ha sido aprovechar el justo momento e ir de la mano con las nuevas tecnologías en materia de información vía internet. Tiene una importante red social en ning.com, así como espacios en twitter, youtube, facebook, etc., en donde la gente ya no tiene que estar escuchando la radio para enterarse del acontecer, narrado por este periodista sui generis y su equipo de trabajo. Les recomiendo enormemente darle seguimiento; van a escuchar una manera fresca y novedosa de dar noticias. VALE LA PENA.
LEER, ESCRIBIR, PENSAR...
Estas tres actividades me han impulsado a iniciar este blog, pues la parte medular de mi diario acontecer.
Todos los días leo, escucho noticias, escucho música, reflexiono y pienso, y considero que eso me hace una mejor persona, pues me da los elementos para escribir.
¿Tienes algo que aportar a este espacio, compartir, discutir, contar...? Bienvenido, pues.
Todos los días leo, escucho noticias, escucho música, reflexiono y pienso, y considero que eso me hace una mejor persona, pues me da los elementos para escribir.
¿Tienes algo que aportar a este espacio, compartir, discutir, contar...? Bienvenido, pues.
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